Ruta en Polientes y San Martín de Elines

RUTA EN POLIENTES Y SAN MARTÍN DE ELINES

     Hoy salimos de ruta por una zona de Santander muy poco conocida: vamos a Polientes. No está lejos, en una hora y cuarto llegamos. Queremos ir por el valle de Valderredible, por donde ya hace tiempo hicimos la ruta de las ermitas rupestres (altamente recomendable). Hacía tiempo que no íbamos por ahí y nos apetecía. Ya en Polientes, tomamos un café y nos preparamos para la marcha. Se trata de una ruta circular de 6 kilómetros, fácil, que se puede hacer con niños. La comenzamos al revés de lo que marca la ruta, pero luego lo agradecimos porque la subida fue menos dura.  Cogemos el camino por la parte de atrás del cuartel de la guardia civil y nos adentramos en el monte que está justo detrás del pueblo.

      Pino y roble básicamente. El camino del principio es un poco brusco, subida y tierra poco uniforme, pero luego ya nos adentramos por un sendero que nos ofrece una alfombra de hojas a nuestros pasos. El sendero está muy bien marcado y no hay pérdida. A mitad de camino, tenemos a nuestra izquierda un valle estrecho y enfrente otro monte. Un arroyo (Los Troncos) con muy poca agua nos acompaña en la ruta.
     Poco a poco vamos saliendo del monte, clarea la ruta y llegamos a una carretera. Continuamos por ella y cruzamos la carretera CA-275, que une Polientes con Orbaneja del Castillo. La ruta nos lleva al lado del Ebro, por un parque precioso y un sendero arreglado que suponemos que es uno de los paseos favoritos de la gente del pueblo y que nos lleva directamente a él.

Como descanso, cervecita y sol. Hace un día precioso, sobra la chamarra y en la terraza se está de lujo. Comemos en el hostal La Olma, de menú a 16 euros, pero muy buena.

Decidimos tomar el café en Orbaneja del Castillo; ese pueblo siempre se merece una visita pero antes nos desviamos hasta la colegiata de San Martín de Elines. Se trata de un precioso pueblo cántabro con unas casas preciosas y muy tranquilo.  El rincón es espectacular y la colegiata preciosa. Se trata probablemente de la colegiata más antigua de Cantabria y fue construida probablemente a principios del siglo XII, sobre los restos de una iglesia anterior de estilo mozárabe de la cual aún son visibles algunos restos, datables en el siglo X.
     Aquí os dejo dos enlaces por si queréis saber algo más. De verdad que merece la pena.
1.-turismodecantabria.com
2.-turismo-prerromanico.com

Esta ruta se realizó en noviembre de 2021.

Arroyo de los troncos
Paseo a orillas del Ebro
Colegiata San Martín de Elines