SEMANA SANTA EN VILLADIEGO

          Como siempre, la Semana Santa en Villadiego dio mucho de sí. Más si cabe porque nos acompañó un tiempo maravilloso, cosa que no suele ocurrir durante estas fiestas. La procesión de Jueves Santo lució un poco menos que otros años porque se llevó a cabo cuando aún era de día, lo que impidió que el momento más emotivo, la interpretación de la Saeta en la Plaza Mayor por parte de la Banda de Villadiego, luciera un poquito menos.          Pero tenía su sentido, porque a las diez y cuarto estaba todo el pueblo convocado en la Plaza Mayor para seguir a la Parranda del Judas. Preludio del sábado y de la fiesta del Judas, la Parranda convocó a niños, chicos y no tan chicos a “procesionar” por el pueblo con todo tipo de coplillas; algunas picantes y críticas, otras informativas, etc. Un gran número de personas disfrutamos con este espectáculo y agradecimos la comanda de pan con queso y chorizo con la que a cada paso nos invitaban.
Sin embargo, en la procesión del Viernes Santo sí se disfrutó de ese apagón de luces y del momento de música en la Plaza. Y, como siempre, nos puso “la carne de gallina”.

          La fiesta del Judas se desarrolló según lo previsto… Gracias al buen tiempo, acudió mucha más gente que otros años. Daba gusto ver el pueblo tan lleno. Y, para finalizar, la fiesta del fuego que arrastró consigo a todos aquellos que quisieran disfrutar de un espectáculo de fuego y sonido inigualable.

Y si a todo esto sumamos las típicas chapas, los vinitos y el reencuentro con amigos, las visitas a los altares o a los museos, han hecho de nuestra semana una Semana Santa tradicional y distinta a la vez. Hasta el año que viene.